domingo, 10 de marzo de 2013

Las Fabulas de Mariquita Nice. Basada en hechos reales.







La tarde estaba desapacible, hacía viento y las nubes cubrían el cielo. Mariquita Nice había tenido una semana dura así que pensó que sería agradable ir a ver una película, pensó en Ana Karenina o en Argo y así se lo hizo saber a su amiga Mariquita Blonde que se mostró encantada con la idea.

Quedaron en la puerta del cine con tiempo suficiente para decidir la película y tomar un café.

Al comprobar la cartelera se dieron cuenta de que el estreno de Ana Karenina estaba previsto para la siguiente semana así que barajaron las demás opciones teniendo en cuenta los horarios. Los Miserables solo tenían un pase y era a primera hora de la tarde con lo que estaba descartada. Las más convenientes resultaron ser Argo y El lado bueno de las cosas.

Mariquita Nice prefería ver Argo pero su amiga se decantaba por la segunda y no tuvo problema en dejarla elegir pensando que siempre podría ver Argo en otro momento.

La sesión comenzaba a las 20.45h   por lo que se sentaron en una terraza a charlar un rato.




A las 19.30h Mariquita Blonde pensó que era buen momento para entrar en la sala.

Una vez en la puerta confirmaron las butacas: Fila 9, butacas 2 y 4.

La película ya había empezado pero Nice localizo las butacas que estaban ocupadas, había sitio de sobra por lo que se sentaron donde les pareció oportuno. Les extraño que la película ya hubiese comenzado pero no hablaron entre ellas.

Parecía ser una escena clave de la película y permanecieron calladas y atentas a la pantalla durante tres cuartos de hora aproximadamente que fue lo que tardó en aparecer en  pantalla el The End típico del final de una proyección.

Se miraron una a la otra sorprendidas.
 ¿Cómo es posible que haya terminado tan pronto? Hemos llegado puntuales ¿Qué hemos hecho mal?

Estaba claro que el horario real no coincidía con el que les había comentado la taquillera. En parte se alegraban, la película o lo que habían visto de ella no les había gustado, les resultó aburrida. Salieron de la sala confundidas  y sin saber qué hacer pero reaccionaron con prontitud.

Entremos en otra sala. Comprobaron las que tenían más cercanas y vieron que Argo estaba a punto de comenzar en la sala 4. Las dos estaban nerviosas como si fuesen a cometer una acción delictiva. La sala estaba casi vacía, el pase anterior debía de haber terminado hacia escasos minutos. Entraron y eligieron dos butacas pero tuvieron que levantarse enseguida ya que llegaron dos personas que eran sus legítimas ocupantes al tratarse de una sesión numerada. Se dieron cuenta de que esto les podía suceder una y otra vez y no era plan el  tener que estar sentándose y levantándose conforme fuese aumentando el aforo.



Mariquita Nice sugirió salir a comprar palomitas mientras la sala se fuese llenando a fin de entrar con la luz apagada y elegir entre las butacas que hubiesen quedado libres.

Con el bote de palomitas en una mano y la botella de agua en la otra se dirigieron de nuevo a la sala que ya estaba con la luz apagada, esta vez optaron por dos butacas laterales en la mitad delantera de la sala, nerviosas ocuparon las mismas con la esperanza de que nadie las seleccionase, poco duro su sosiego, en unos minutos dos señoras ocuparon las butacas de delante y una de ellas se giró diciéndoles que aquellas butacas eran las suyas.

 La película  había empezado y les estaba gustando mucho. Al comienzo se informa al espectador mediante letra superpuesta de que está basada en hechos reales.

-También son ganas de incordiar- Pensó Mariquita Nice mientras recogían bolsos, abrigos, palomitas y demás pertrechos. Cuando ya estaban listas para la migración las señoras de delante parecieron apiadarse y eligieron otras localidades más centradas. Ambas suspiraron. Ya podrían ver la película sin interrupciones.

Las localidades que ocupaban eran seguras.

La película les encantó de principio a fin. Había sido una suerte haber  sufrido aquella ¿equivocación? Gracias a ello se habían librado de lo que parecía ser un tostón y pudieron disfruta de una gran película.
Cuando termino ambas comentaron  el incidente entre risas  aunque seguían sin entender qué había sucedido exactamente. Las señoras que les habían cedido las localidades se levantaron y pasaron a su lado al dirigirse a la salida. Enseguida reconocieron a una de ellas. Se trataba de Carmen Alborch, ex ministra de cultura. Le habían chuleado la butaca a una ex ministra.. No estaba mal como punto y final a aquella sucesión de hechos insólitos.

Tanto sobresalto y toda el agua que bebieron con las palomitas pasó factura lo que las llevó a los lavabos de señoras ¿Adivinan quien estaba en la puerta? Pues si, Carmen Alborch. Sin pensarlo dos veces Mariquita Blonde se dirigió hacia ella: -Perdone, hemos ocupado sus localidades sin querer, cuando entramos la sala estaba oscura y nos hemos confundido de fila..

-No te preocupes, es fácil que suceda- respondió la aludida

Mariquita Nice contempló la escena boquiabierta.


¡Demasiadas señales para interpretarlas en unos minutos!


viernes, 1 de marzo de 2013

Ropa de autor. Los mundos de Irai.







Hoy quiero presentaros a una persona muy especial. Se llama Irai.



Una fría tarde de domingo una amiga y yo decidimos sacudir la galbana y salimos a dar una vuelta. Nos gusta pasear y el lugar que casi siempre elegimos es el Barrio del Carmen, al subir por la Calle Larga nos llamó la atención el escaparate iluminado de una tienda, lo que vimos nos hizo entrar para seguir husmeando, no es frecuente ver tiendas abiertas en esta zona un domingo tarde.

Me gustó la ropa, no es ropa convencional, tiene un algo artesanal que la hace única. Me gustó una falda y pregunté a la chica que estaba tras el mostrador. La falda era varias tallas más grandes que la mía pero esa chica me dijo que no importaba que ella me la podía arreglar. Me extrañé, era demasiado trabajo y consideré que no valía la pena.

La chica es menuda pero impacta por la energía que desprende. Muy simpática nos contó que la ropa la hacía ella, nos describió su trayectoria y de inmediato simpatice con ella. Su nombre es Irai y su ropa es un órdago al mundo globalizado de la moda.

Irai diseña, hace los patrones, corta las piezas, las decora y las confecciona. “Yo me lo guiso y yo me lo como” así define su trabajo.


Y así describe su filosofía:


“Me encanta vestir a personas únicas y originales de carácter optimista y alegre. En mis prendas expreso lo que ya eres porque son prendas unidas a una personalidad y nacen para emocionar, para gustar, transformar tu alrededor y sacar tu yo.
Mis prendas son de proceso laborioso con serigrafías y decoración espontaneo y coloristas.

Me inspiro en todo lo que me rodea y pellizca mis sentimientos y lo traslado al mundo Irai con temáticas de animales, plantas, escenas cotidianas, mundos imaginativos etc..”

Cuando empecéis a ver fotos lo vais a entender. Con cualquiera de sus prendas puedes imaginar una historia, sus personajes son reales pero vistos con gran imaginación y desde mi punto de vista bien se pueden enmarcar en el mundo de la fantasía.






















Se expresa a través de sus diseños y no duda en aplicar nuevas técnicas para confeccionarlas.













Ha ganado varios premios y ha diseñado el vestuario para alguna obra de teatro y por fin decide montar tienda en Valencia. En el Barrio del Carmen, muy acertada la elección. Se trata de uno de los barrios más carismáticos y emblemáticos de la ciudad.


Fijaos en este detalle ¿No os parece un cuento con desplegable? 






Si queréis conocer mejor el mundo de Irai visitad su blog, porque lo que yo os muestro es poca cosa



http://iraimoda.blogspot.com.es/


También le podéis dar a "Me gusta"


https://www.facebook.com/modairai


Irai trabaja muchísimo y lo hace todo sola, no sé cómo puede conseguirlo. No son tiempos fáciles y menos para los artistas pero con su energía y talento unido a su capacidad de trabajo doy por sentado que saldrá adelante. Si tuviese una tienda de ropa querría que sus modelos estuviesen disponibles en ella.

Aunque le ha costado ha decidido vender sus diseños on line así que más fácil no lo puede poner.





¡Irai, eres una gran diseñadora y te deseo toda la suerte del mundo!






jueves, 28 de febrero de 2013

El Club de las Escritoras está de celebración.



http://elclubdelasescritoras.blogspot.com.es/2013/02/segundo-aniversario-del-club-de-las.html


Con mucha osadía me hice socia de un Club que me llamó la atención desde que lo conocí por su gran dinamismo y la gran labor que hacen en favor de la escritura y de todos sus socios. Dulce es incansable y muy generosa al dedicar tanto tiempo a ayudar a los demás.

Ni que decir tiene que soy la que menos escribe, creo que todas las socias han publicado alguna obra así que imaginad...

El caso es que con motivo de su 2º Aniversario han decidido hacer un magnífico sorteo compuesto de 76 libros agrupados en distintos lotes. Entre ellos tenemos la firma de escritoras a que la mayoría admiramos y apreciamos como es el caso de Elizabeth Bowman, Raquel Campos y Claudia Cardozo entre otras.

Os animo a participar y os deseo suerte.







Una vez más mi querido amigo Chema , ha tenido la amabilidad y generosidad de compartir dos premios que le han entregado recientemente.










sábado, 23 de febrero de 2013

Las fabulas de Mariquita Nice



Mentiras




Una ola de frío azotaba el poblado de nuestras queridas mariquitas pero no se amilanaban y no dudaban en lucir abrigos de plumas sobre sus moteados vestidos así como estilosas bufandas alrededor de sus gráciles cuellos.

Mariquita Nice salió de su árbol home a primera hora de la tarde dispuesta a dar un paseo aprovechando la tibieza del sol invernal. Se detuvo frente a la puerta del árbol home de Mariquita Pretty. Su amiga estaba sentada en el banco del jardín con aire pensativo y consternado. Tan abstraída estaba que no se percató de su presencia. Mariquita Nice se sentó a su lado.


Mariquita Nice: - ¿Qué haces aquí sentada? Vas a quedarte helada. Pareces estar preocupada.

Mariquita Pretty: - ¡Hola! No tengo un buen día. Me siento engañada.

Mariquita Nice: - ¿Quién te ha engañado?

Mariquita Pretty: - No sabría decirte. Nos engañaron a todos cuando éramos pequeños. No estoy segura de si achacar el engaño a nuestros mayores o a la vida.

Mariquita Nice miró a su amiga con preocupación. ¿Qué le estaría rondando por las antenas? Algo serio debería de ser para tenerla tan atribulada. Su carácter era alegre y positivo y no era frecuente verla en tal estado de melancolía.





Mariquita Nice: - Lo que dices es muy difuso, concreta un poco más y dime en qué consiste ese engaño.

Mariquita Pretty: - No quiero apenarte con estas sensaciones mías.

Mariquita Nice: - Para eso estamos las amigas. Lo hablamos y buscamos una solución entre las dos. ¿Te parece bien?

Mariquita Nice: - Si insistes te lo cuento pero ya te adelanto que no tiene solución.

Cuando éramos pequeñas nos decían que cuando fuésemos mayores lo sabríamos todo y que para eso teníamos que estudiar mucho. Estudiamos y aprendimos muchas cosas. Nos hemos hecho mayores y cada vez sabemos menos de la vida, lo que aprendimos en los libros de texto no sirve para la vida real salvo en muy contadas ocasiones.  No hay teoremas que sean fiables y sirvan para decidir sobre cuestiones complejas y delicadas. Hemos de decidir solas como adultos responsables y asumir las consecuencias de nuestros actos sin guías, sin ayuda.



Mariquita Nice miró a su amiga consternada y jugueteo nerviosamente con los extremos de su bufanda antes de responder:

- Así es, querida. Ya somos adultas y hemos de actuar como tales, lo que hemos aprendido estudiando nos ha proporcionado una formación y en base a ella y a nuestras vivencias debemos afrontar las dificultades de la vida de la mejor manera posible. Nada nos garantizará que no vayamos a equivocarnos. Con esos errores aprenderemos, seguramente será doloroso la mayor parte de las veces. Me temo que en eso consiste la vida.

Mariquita Pretty se levanto enfadada y mirando a su amiga dijo con lágrimas en los ojos:

- ¿Por qué nos engañaron? ¿Por qué nos hicieron creer que al ser adultas seriamos sabias? No es justo. Cada día me siento más tonta, con más inseguridades, con más dudas.

- No es justo, no es justo… Iba diciendo mientras se alejaba envuelta en su rabia y su dolor.

Mariquita Nice decidió no seguirla. Se daba cuenta de que su amiga se hacía adulta y de que en ese proceso no solo se encontraban rosas por los caminos.

Se levanto a su vez y continuo con su paseo cabizbaja mientras pensaba:

- ¡Mierda! Es verdad. Nos engañaron.



miércoles, 20 de febrero de 2013

Soplos de aire fresco.



¿Qué decir después de estos meses de ausencia? Sigo sin poder comprometerme con la actividad del blog pero abrigo esperanzas de que ya falte poco para que esta situación cambie.

He sentido el impulso de hacer esta entrada para deciros lo mucho que os echo de menos y para compartir con vosotros las bocanadas de aire fresco que hoy he encontrado buscando por la red.

Tanta realidad me está asfixiando y he navegado en busca de estímulo e inspiración.





























Ya nos roban sobradamente

¡¡Luchemos para no dejarnos quitar la belleza y los sueños!!

Hasta pronto

domingo, 25 de noviembre de 2012

Rectificación del resultado del Sorteo.




Cuando uno no está a lo que tiene que estar las cosas no salen bien.

Como sabéis no puedo estar pendiente del blog en estos momentos así que el tema del sorteo lo he llevado a saltos y sin la atención que hubiese sido necesaria.

No me di cuenta de que Luciana aunque si dejo comentario no cumplió con el resto de los requisitos que Miranda considero oportunos. La misma Luciana ha tenido la honestidad de exponerlo con lo que he procedido a realizar un nuevo sorteo por el método de insaculación.

El número que ha salido en esta ocasión es el 47 asignado a Celeste C (http://elmundodeceles.blogspot.com.ar/)  que si cumplió todos los requisitos 

Luciana gracias por tu sinceridad.

A todas las demás pido disculpas por este despiste.


sábado, 24 de noviembre de 2012

And the winner is...



No había pronunciado estas palabras más allá de usarlas en sentido de broma y la verdad es que cuando la cosa va  en serio se torna mucho más emocionante.


Miranda ya ha procedido al sorteo de su primera novela "Ecos del Destino".
Esta es la imagen donde se puede ver el resultado del mismo.




El número agraciado es el 53 y estaba asignado a Luciana.

¡Enhorabuena!

Solo queda que le envíes un email a Miranda para facilitarte tu correo postal a fin de que te haga llegar tu premio.


Gracias a todas por participar.

martes, 20 de noviembre de 2012

Listado de participantes. Sorteo Ecos del Destino.






Hay que ver como pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando desde La Pololera News nos llegó la noticia del sorteo internacional de un ejemplar de "Ecos del Destino" que para tal fin ha cedido nuestra celebrity Miranda Kellaway.

Ya ha llegado el momento de dar a conocer el listado de participantes y los números que les han correspondido por asignación aleatoria:


Jennieh: 1, 20, 33

My favorites things: 13, 28, 40

Ann: 21, 34, 46

Princess: 2, 29, 38

Celeste C. : 26, 32, 47

Susana deseo libros: 14, 27, 39

Citu: 3, 15, 22

Luciana: 4, 41, 53

Anne Wentworth: 42, 50, 57

Aglaia Callia: 5, 19, 44

Elia: 10, 25, 54

Raquel Campos: 11, 31, 55

Lilian: 17, 37, 48

Scarlett O´Hara: 6, 16, 49

Roos: 8, 35, 45

Mientras Leo: 30, 52, 56

La Abela: 23, 36, 51

M. Carmen Suarez: 7, 24, 43

Lady Jane: 9, 12, 18


El sorteo tendrá lugar el próximo día 23, se anunciará la ganadora que deberá ponerse en contacto con Miranda a través de email a fin de comunicarle su dirección postal.



Aprovecho la ocasión para comentaros que no podré seguir con la dinámica del blog por el momento. Los motivos son profesionales así que no es preocupéis, estoy bien aunque  fastidiada por este nuevo parón.

Quiero agradecer a todos el interés y cariño que siempre me demostráis y también quiero pedir disculpas por  no poder atenderos como os merecéis.
Os consta lo importantes que sois para mí y sin vosotras la vida no tiene ni el mismo color ni el mismo brillo.


Nuevamente agradezco a Miranda que haya pensado en el Club de los Pololos para hacer posible este sorteo y solo me queda desearos:


¡ MUCHA SUERTE !


Queremos pedir disculpas a Espe que se apuntó al sorteo y a la que no le asignamos números para participas, los suyos son: 58, 59 y 60.

Ahora si que la suerte está echada...que emoción.



jueves, 8 de noviembre de 2012

Erase una vez...



Erase una vez .... que en un día esplendido de verano recibí una invitación para tomar el té muy especial ya que se dedicaba a Anne, si esa ¡Ann de las Tejas Verdes!





Diana, su mejor amiga me esperaba en el jardín de Princesa Nadie y desde allí viajaríamos a Tejas Verdes que como sabéis está en  isla de Prince Edward .






Diana que es muy femenina eligió un bonito conjunto para la ocasión: vestido blanco, rebequita rosa y un precioso sombrerito con estampado floral en tonos que armonizaban con el resto del equipo y que se sujetaba con una gran lazada de raso de color rosa.

La vi tan guapa que quise sacarle fotos para poder recordar tan lindo momento pero no había cogido mi cámara de  así que decidí hacer unos apuntes que me sirvieron para inmortalizar la ocasión en óleo.

Este es el resultado y quiero dedicárselo con todo el cariño por la tarde tan inolvidable que pasé con ella, Princesa Nadie, Ann  y sus amigas. 

Las muñecas (tan maravillosas) las podéis encontrar en el Bazar de Gudulina.










lunes, 5 de noviembre de 2012

En busca de Alba. Capitulo XIII.





Daniel se quedó mirando de hito en hito la rosa. 

-Se trata de un bonito detalle decorativo- pensó. ¿Qué tendrá de particular?

Alba se impacientó ante la falta de reacción de su amigo.

-¡Dani!, aterriza. Te has quedado embobado.

-Disculpa, respondió sorprendido. ¿Quieres que empecemos por este pequeño búcaro?

Alba lo agarró por la manga del abrigo y lo condujo al jardín atravesando el salón.

-Siéntate-  le dijo al tiempo que indicaba una de las sillas del cenador.

-¿Qué ocurre? Estás muy nerviosa.

Alba le contó todos los detalles relativos al descubrimiento de la rosa, lo hizo con rapidez, sintetizando, le fastidiaba tener que prestarle demasiada atención.

-No tan deprisa- interrumpió Daniel. –Me estás diciendo que alguien ha entrado en tu casa y se ha paseado por ella como si fuese la suya. Ha llegado  al jardín, ha cortado una rosa y se ha entretenido en seleccionar un búcaro que no estaba a la vista y por el estado de la flor ha tenido que ser hace muy poco tiempo. Se rascó la barbilla antes de continuar. -¿Has comprobado que todo lo demás está bien? ¿Falta alguna cosa? ¿Hay algo revuelto?

-Solo he tenido tiempo de ver la parte baja de la casa y sin contar  el detalle de la rosa todo lo demás está en orden. No falta nada aunque tendría que hacer una revisión más detallada para precisarlo, hay muchos objetos de valor, no sabría decirte- Alba carraspeó- No he subido a la torre, he preferido esperarte, la biblioteca y el dormitorio de Pedro me causan mucho respeto, no tenía ganas de acometer la visita por mi cuenta.

-Mueve el culo- aseveró Daniel al tiempo que se levantaba. Vamos a recorrer la casa habitación por habitación para comprobar si hay algo más fuera de lo normal. 

Por el gesto adusto de Daniel, Alba comprendió que el asunto no era baladí, por mucho que intentase minimizarlo no era para tomarlo a broma. Lo siguió obediente por toda la casa. Todo estaba impoluto. Amalia había hecho un trabajo concienzudo al cerrarla. No observaron nada anormal, las cerraduras no estaban forzadas y tanto los postigos como las ventanas estaban correctamente cerradas excepto las que Alba abrió al acceder por la mañana.

Mientras hacían la inspección Alba le contó  que estaba esperando al cerrajero que iría a cambiar la cerradura, también le puso al corriente de que Amalia se haría cargo de la casa con lo que estaría acompañada en todo momento exceptuando la noche.

Daniel permanecía en silencio, observando con minuciosidad cada vitrina, estanterías, cajones, cerraduras y demás que iba encontrando a su paso
.
Por fin llegaron al pasillo que daba acceso a la torre. Fueron encendiendo luces porque la tarde iba cayendo. Alba iba abriendo postigos a fin de proporcionar claridad a las estancias y al tiempo comprobar que no había forzamientos.

Subieron la escalera que les condujo a la biblioteca. Alba sintió la presencia de Pedro, si su alma estaba en algún lugar sin duda  era allí. La mayor parte del tiempo lo pasaba trabajando en sus archivos. Su mesa estaba de frente a la chimenea y a la balconada que rodeaba toda la planta, la de Alba estaba dispuesta enfrente. Siempre trabajaron así, uno frente al otro, rodeados de librerías de madera de roble con el calor de la chimenea en invierno y con la fresca brisa del mar en verano pero de eso hacía mucho tiempo. Se le encogió el corazón. Sintió  frío y cruzó los brazos sobre sus hombros intentando replegarse sobre sí misma. Daniel observó su desanimo y la invitó a sentarse.

-Sabías que esto iba  a ser difícil pero no te preocupes, en cuanto te instales la casa se llenará de vida y la nostalgia dará paso a la ilusión. No obstante tenemos que solucionar lo relativo a la seguridad de la casa. No quiero amedrentarte pero no podemos tener control absoluto sobre quién tenía llaves. Pedro pudo darlas a otras personas y no tendrías porque saberlo ¿Me equivoco?

-No, estás en lo cierto. Pedro tenía una vida y no creo que ni yo ni nadie tuviésemos que estar al corriente de la misma, era mayorcito para tener que dar explicaciones. Era un hombre sociable y tenía su trabajo y sus amistades aunque no me negarás que no es raro que alguno de sus conocidos viniese hasta aquí con el único fin de adornar el recibidor con un detalle floral.

-Es una posibilidad- río Daniel- sin embargo hay otras.

-¿Otras? Preguntó Alba con extrañeza. No se me ocurren muchas, la verdad.

-Veamos. Para empezar si el tema de la rosa tiene algún significado afectivo no tiene por qué estar relacionado contigo necesariamente, es posible que algún amigo o amiga hayan querido darle así el último adiós. Se trataría de una persona de confianza porque dispone de la llave, quizás una novia. ¿Qué sabes tú de su vida íntima?

-Poca cosa. Pedro era reservado para sus cosas, nunca me habló de nadie especial, jamás ha traído a una mujer por aquí estando yo, sin embargo no descarto que tuviese a alguien. En ocasiones salía y ponía mayor esmero en su arreglo. Lo recuerdo con el pelo peinado hacia atrás y con su abrigo largo de cachemir, usaba un buen perfume.  Estaba maravilloso. No era frecuente que saliese de forma “misteriosa” como yo le solía decir pero sí recuerdo que lo hacía. No salía de noche, me refiero a que no trasnochaba, cuando salía era alrededor de las ocho, supongo que iría a cenar y a ver algún espectáculo. Solía preguntarme por los estrenos de cine y de teatro, también íbamos juntos, era muy aficionado a ambas cosas. El no contaba y yo no preguntaba, le tenía demasiado respeto.

-Te das cuenta. Ya tenemos otra línea de trabajo. No vamos a investigar la vida privada de Pedro pero sí que hay motivos para reforzar la seguridad. En pocos minutos llegará el cerrajero, deberías poner rejas en las ventanas, un simple cristal y un postigo no suponen  barrera, cualquiera accedería dando una patada y también deberías instalar una buena alarma.



-Supongo que sería lo más sensato, transijo con las rejas pero solo en la planta baja, tampoco creo que vaya a venir el hombre araña- bromeó Alba –sin embargo la alarma la descarto de plano. Para empezar me está entrando paranoia tan solo de pensar en tanta seguridad y no olvides que Porthos estará por aquí, se moverá por toda la casa y no podría conectarla. Además me parece exagerado, ten en cuenta que siempre va a haber gente en casa, estarán Amalia, su hija y mi padre que vendrá muchas mañanas. Si me quedo sola será por la noche.

-No sé, no están los tiempos para tonterías, hay mucho robo y una buena alarma es muy disuasoria. Piénsalo, no hay prisa.

En cuanto al búcaro me lo llevaré al laboratorio de un amigo. Quizás encuentre alguna huella, sin embargo poca más podemos hacer, no hay forzamiento ni robo, no podemos denunciar sin tener controladas todos los juegos de llaves. Si alguien ha entrado usando una lo ha hecho de forma lícita- -Le tendió la mano para invitarla a levantarse- ¡Venga, pequeñaja! Revisemos el dormitorio.

Alba le dio la mano con poca gana y así subieron por la angosta escalera que daba al último piso. Fueron encendiendo luces conforme avanzaban.

El dormitorio era muy amplio, había  una cama inmensa con cabezal de madera antiguo y sendas meditas a juego que la jalonaban, estaba orientada poniente  con lo que la vista era fascinante a pesar de que la noche impedía ver poco más que el cielo jalonado de estrellas y la negrura del mar. El dormitorio disponía de un baño y un vestidor. Sobre una de las mesillas se veían algunos objetos personales de Pedro. Un móvil que estaba apagado, un juego de llaves, una billetera de piel y una agenda electrónica. 

Daniel se daba cuenta del mal trago que estaba pasando su amiga y le habló con tono animado. 

--Tienes que personalizar la casa, has de tomar posesión de ella dándole tu impronta. Los muebles son preciosos pero demasiados serios para ti, no te hacen juego.

-Este dormitorio es el único al que yo apenas subía, lo consideraba territorio privativo y Pedro tampoco pasaba aquí mucho tiempo. Siento respeto por todo, no me atrevo a tocar sus cosas. Amalia se va a ocupar de la ropa y demás cosas personales aunque tendré que ayudarla. Qué poco me gusta esto, Dani- Abrió la puerta de cristal que daba acceso a la balconada y se quedó reclinada sobre la barandilla mirando al infinito.
Daniel la dejó tranquila unos minutos situándose a su lado en la barandilla, también miraba al infinito mientras recordaba la angustia que pasó por partida doble, primero al perder a su padre y poco tiempo después a su madre.

-La muerte es devastadora, Alba, se lleva a nuestros seres queridos sin embargo nosotros permanecemos aquí y flaco favor nos hacemos torturándonos con ello. Por experiencia te puedo decir que el tiempo ayuda a aprender  vivir con ello, no quiero decir con ello que olvidarás. No será así, tan solo aprendemos a controlar el dolor.  Cuando pienso en mis padres lo hago desde una óptica positiva recordando los buenos momentos y en ese punto intento quedarme  porque si me dejase llevar por el dolor me podría a llorar con tanta pena que no sería capaz de parar. 

Alba se dio cuenta del tremendo esfuerzo que estaba haciendo Daniel, se sintió egoísta. Sin decir palabra se situó detrás de él y lo abrazó con fuerza. Recostó la cabeza sobre su espalda y sintió la tibieza que emanaba su cuerpo, aspiro su aroma y cerró los ojos dándose cuenta de lo mucho que le quería. Le hubiese gustado transmitirle con ese abrazo toda la ternura que su melancolía le inspiraba.

-Discúlpame. Se me olvida tu sufrimiento, soy una egoísta- dijo quedamente.

El timbre sonó con fuerza dos veces seguidas rompiendo la magia del momento.

Alba se separó de Daniel con desgana. -Debe de ser el cerrajero, vamos.

Bajaron con rapidez las escaleras y mientras Alba atendía al cerrajero, Daniel se dirigió a la cocina en busca de un paño con el que coger el búcaro, lo metió en una bolsa y tiro la rosa al jardín. 

-Debería de instalar una cerradura Fac adicional en cada puerta, son más difíciles de forzar decía el hombre que ya estaba cambiando la de la puerta principal.

-Me parece bien ¿podría hacerlo esta misma tarde?

-Claro, siempre traigo material por lo que pueda surgir.

Daniel se incorporó a la conversación.

-¿Hace usted trabajos de cerrajería? Me refiero a si instala rejas en el exterior.

Si, llevamos a cabo trabajo de todo tipo. Si están interesados puedo tomar las medidas y hacerles un presupuesto. Por lo que he podido ver se trata de ventanales antiguos y habría que preparar una rejería adecuada y que al tiempo fuese lo más segura posible. Al tratarse de una vivienda en planta baja la dificultad es mayor. Les aconsejo un buen sistema de alarma.

-Ni hablar. Intervino Alba con firmeza. La alarma no me sugiere seguridad si no dificultad para transitar por la casa si está activada.

-No es necesario que la actives cuando estés en casa- dijo Daniel en un intento de hacerla razonar, puedes dejarla conectada si piensas salir o también puedes activarla por sectores si estás en el interior.

-Su marido tiene razón- dijo el cerrajero mientras atornillaba la nueva cerradura.





Daniel miro divertido a Alba al escuchar la frase y ella  no creyó necesario sacarle de su error pero comprendió que le resultaba más cómodo tratar con Daniel los detalles técnicos así que decidió dejarlo en sus manos y subió a la torre con el fin de ir vislumbrando los cambios que podría hacer en el dormitorio.

Estaba decidida, se iría instalando a lo largo de la semana y en cuanto viese a Amalia le haría un buen interrogatorio acerca de las intimidades de Pedro, quizás conociese detalles que avalasen la teoría de Daniel y aquella rosa hubiese sido el adiós póstumo de alguna mujer que llorase su pérdida. También pensó en su padre aunque no pensaba preguntarle. Si fue un episodio que no quiso revelar en vida no se lo sacaría ni con un potro de tortura.


-Te llevo a casa- le dijo a Daniel cuando el cerrajero terminó su trabajo.





Cuando la luz de los focos posteriores dejó de verse al tomar la primera curva el hombre que había estado apostado frente a la ferretería observando a Alba y Amalin accedió al jardín saltando el muro de la parte posterior. Se dirigió al pasillo lateral y escarbó en la enredadera que tapizaba esa parte de  la fachada dejando  al descubierto una rejilla que no hubiese estado visible con el recubrimiento de hiedra. Dicha rejilla servía de aliviadero  a los humos de la chimenea. Una vez la apartó, no sin cierta dificultad, empujó con las manos el escritorio que la tapaba por el interior y escurriéndose por el angosto hueco accedió a la salita de los ventanales. 


Continuará...






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