domingo, 19 de agosto de 2012

En busca de Alba. Capitulo VI.





Efectivamente, los mensajes eran de Pablo, no tenían una comunicación fluida, de hecho no hablaban pero no dejaba de martillearla con mensajes exentos de significado lógico, se trataba de mensajes breves, frases hechas del tipo “Buenos días” “Buenas Noches” “Qué haces” recibirlos la desquiciaba, al principio respondía, ingenuamente creía que Pablo intentaba un acercamiento pero no era así, Pablo no respondía tan solo seguía esa macabra línea con lo que llegó a la conclusión de que esos mensajes debían de ser una más de las piezas de un engranaje dentro de un plan cuya única finalidad era crearle desasosiego e inestabilidad pero ¿Por qué quería hacerle tanto daño? Le resultaba imposible meterse en la cabeza de Pablo más bien pensaba que había perdido la razón, no conocía a su marido en absoluto, se había transformado en una persona malvada, consideró que los mensajes eran como llamadas de atención como si cada uno de ellos contuviese un único mensaje con independencia del texto y ese mensaje era “estoy aquí, no lo olvides” pero eran solo suposiciones, no existían las certezas y no podía negar que conseguía su objetivo, los mensajes la afectaban, estaba nerviosa, sentía miedo y era un miedo irracional que le impedía pasar página del todo, seguía en su vida de la peor de las maneras, nada más lejos de una relación cordial que era lo que ella deseaba, el se colaba en su vida de un modo rastrero, por la grieta del móvil.





Ensimismada en estos negros pensamientos no se dio cuenta de que Daniel se había acercado a ella y la miraba preocupado.

-Alba ¿qué pasa, estás bien? Te has quedado ausente y tienes mala cara.

Hizo un esfuerzo para integrarse al momento y pudo responder:

-No estoy bien ¡Maldita sea! Pablo sigue enviando mensajes.

La miró atónito.

-Pablo sigue mandándote mensajes ¿Qué quieres decir? ¿Acaso os estáis planteando volver?

Alba sonrió escéptica –No, al contrario, el contacto personal es inexistente no quiere hablar conmigo sin embargo no deja de mandar mensajes, compruébalo tu mismo.

Pablo cogió el móvil que le tendía su amiga y leyó la serie de mensajes que Alba iba guardando en una carpeta.

-Pero esto es absurdo ¿A que está jugando este tipejo? es un  demente, no me extraña que estés de los nervios, esto es un acoso en toda regla ¿Qué piensas hacer al respecto? Deberías denunciarlo o cambiar de número de teléfono.

-No sé qué hacer, intento entenderlo pero por más que me devano los sesos no consigo una explicación racional, como voy a explicarlo si ni yo misma consigo comprender lo que está sucediendo.

-No se trata de entender..Dejó la frase sin terminar, en ese momento Oscar entró con un mantel y los cubiertos en la mano, iba a poner la mesa. Daniel no quiso que escuchase la conversación por lo que siguió bajando la voz –Señorita, tenemos que hablar largo y tendido sobre todo esto-




-La mesa está servida- anunció Oscar en tono triunfal -vaya par de frescos, os dedicáis a cuchichear mientras yo me encargo de todo ¿no pensáis compartir vuestros secretos conmigo?

Daniel salió al quite –Por si no lo sabes nuestra invitada es una flamante heredera, a partir de hoy dispone para ella solita de la casa de la Malvarrosa, tienes que recordarla te la mostré el día que estuvimos dando una vuelta por el paseo marítimo.

Alba miró a Oscar con atención era la primera persona a la que se le anunciaba su nueva situación, tenía interés en ver cómo reaccionaba, era consciente de que se trataba de un hecho singular y desconocía cuál podía ser la reacción de la gente

-¡Claro que la recuerdo! Es una casa soberbia, tiene mucho encanto ¡Vaya suerte, chica! No todos los días tengo el placer de conocer a una señora  con posibles, si me concede el honor de acompañarme a la mesa. 
Se acercó al sofá donde Alba estaba sentada y le ofreció su brazo en tono solemne.

Alba no pudo por menos que reír con la salida de Oscar, Daniel se reía también. Alba se levantó y se cogió de su   brazo y ambos se dirigieron a la mesa como si se tratase de una pareja en la época de regencia.

Una vez sentados a la mesa degustaron los platos servidos sin prisa, siguieron charlando y los acompañaron con un rioja tinto y agua de mesa,.

 Alba no acostumbraba a beber alcohol y pronto sintió los vapores del vino que la situaban en el camino del relativismo pudiendo olvidar esos mensajes que tiraban de ella hacia el pasado, un pasado que aunque reciente quería dejar atrás, conversaba con sus amigos y se sintió afortunada por estar tan bien acompañada, no se lo esperaba, sus últimos años habían sido solitarios, se apoyó en sus dos amigas, Carlota y Reyes, cuando se casó acababa de empezar los estudios universitarios, pidió traslado de matrícula y terminó ya casada, no estudiaban la misma carrera, tanto Carlota como Reyes estudiaban derecho, ella psicología pero una mañana coincidieron el bar de la facultad de letras, compartieron desayuno y a partir de ahí se hicieron muy buenas amigas, estudiaban juntas y conocieron a sus respectivas parejas, era frecuente que saliesen todos juntos o bien se reunían solo las chicas, estas amistades no le acababan de gustar a Pablo que se decantaba más por otros círculos sin coincidir, tampoco, en lo que significaba la amistad para cada uno de ellos, lo de Pablo más que amistad eran relaciones sociales en las que no había confianza y si intereses comunes.

Las tres mujeres se conocieron en una época de muchos cambios tanto a nivel personal como profesional, fueron evolucionado  y se implicaban emocionalmente en todo lo que les sucedía a las demás, por ello compartieron el dolor que esas crisis les trajo, juntas lo gestionaron como mejor pudieron y en cierta medida, salieron reforzadas, se ayudaban y apoyaban ante las encrucijadas que lo ponen muy difícil a la hora de decidir un camino u otro, esto creo un lazo solido entre ellas.

Al terminar la carrera, Alba decidió montar una consulta privada, le  gustaba la psicología clínica y arriesgó, los primeros meses fueron devastadores, no tenía pacientes pero se dedicó a estudiar para ir completando su formación, poco a poco la agenda tuvo anotaciones, empezaron a llegar clientes, algunos por curiosidad al ver la placa en la calle pero la mayoría por el boca a boca, en este sentido la labor de Pablo era destacable, animal social por naturaleza se codeaba con los círculos más selectos de la ciudad, en ocasiones Alba le acompañaba y siempre se sentía orgulloso de ella, de su trabajo y no dudó en recomendarla, la consulta se fue llenando de conocidos de su marido y familiares de estos, la sala de espera parecía la prolongación de uno de aquellos salones en los que las señoras de la alta sociedad organizaban meriendas o desayunos con muy diversos fines sociales, tenía que reconocer que hacían una gran labor, ayudaban a personas que carecían de lo más mínimo, dedicaban a ello, tiempo, dinero y esfuerzo, la agenda ya no tenía huecos libres para dar citas, trabajaba de sol a sol sin descanso aún así supo preservar su pequeño círculo personal a regañadientes de su marido que no veía estas amistades con buenos ojos.

-Y bien_ dijo Oscar ¿Qué piensas hacer ahora que eres una rica heredera? Su voz sonaba sarcástica pero divertida.

-Solo tengo clara una cosa y es que me voy a instalar en la Malvarrosa, esta noche se lo comunicaré a mi familia y vosotros ya estais al tanto, en cuanto recoja mis trastos me instalo, después ya veré, estoy improvisando porque todo está sucediendo con demasiada rapidez y estoy oxidada en cuanto a la toma de decisiones correctas y rápidas.

-No te preocupes, cariño, cuentas con nuestra ayuda, tanto Dani como yo estaremos encantados de ayudarte y no sabes la curiosidad que me suscita ver como reconduces tu vida, voy a estar muy pendientes, suelen ser procesos interesantes, las sendas tortuosas tienen mayor aliciente que las llanas.

Daniel bebió un sorbo de vino tinto y dejándolo en la mesa, añadió:

-Cuando quieras hacemos el traslado, hacemos los viajes que hagan falta, soy todo tuyo  a partir de las seis que es la hora en que cierro el despacho ¡No has traído tantas cosas!

-Lo cierto es que la casa de Pedro está totalmente equipada, dispone de todo lo necesario lo que no tengo claro es qué hacer con todas sus cosas personales: ropa, libros, ordenadores, archivos, etc., solo pensar en abrir sus cajones me produce escalofríos, como si fuese a a vulnerar su intimidad.



 Continuará...


20 comentarios:

Anna Soler dijo...

Uff Alba lo lleva claro con Pablo.
En verdad entiendo su preocupacion.
Un capi muy interesante
UN besote

chema dijo...

esos mensajes al móvil a mí también me resultarían siniestros... parece que alba y pablo están hechos de diferente pasta, veremos si es posible que cada uno siga su camino. esperemos que él colabore en hacerlo posible.
veremos cómo continúa. besos, wendy!

Princesa Nadie dijo...


Querida Wen
Esa casa de la Malvarrosa me tiene intrigada ,espero que nos la describas con todo detalle
Una casa puede transmitir muchas sensaciones y estoy deseando saber que sentirá Alba al entrar en ella
Un Beso

Aglaia Callia dijo...

Wendy querida, me alegra mucho que subieras un nuevo capítulo.

Qué mal me cae Pablo sin conocerlo, un hombre realmente cruel, vaya Dios a saber qué planea. Me ha dado mucha pena Alba, teniendo que soportar ese acoso continuo.

¿Será que encontrará sorpresas en casa de Pedro? No sé, me he imaginado que a lo mejor y justo entre sus cosas, una vez que revise el lugar puede darse con situaciones inesperadas que le ayuden. Y las cosas con Daniel y Oscar, bueno, también me provocan mucha curiosidad.

Va genial, qué ganas de leer lo que sigue.

Besos.

Roos dijo...

Uf! Creo que ya todas le tenemos un poquito de bronca a Pablo! Esto se está poniendo misterios también, que linda trama estás armando!!!
Veremos que tal la casa, esto se pone interesante eh?
Mis felicitaciones!
Que pases un bello domingo, aquí con sol despueés de toda una semana de lluvia, ojalá los evacuados vuelvan a sus hogares pronto!!
Besote
Roos

40añera dijo...

Hola Wen ahora mismo no tengo tiempo de leerme los capitulos para ponerme al día pero volveré y me los leeré todos Lo prometo
Un besote mientras

Manuel López Paz dijo...

El ex no quiere perder lo que tenía...o quizás simplemente es por atormentar...

Besote guapa

Laura Uve dijo...

Imposible ponerme al día...

:((

Un abrazo!!

Abuela Ciber dijo...

Primero creo, cambia de numero no????
Te sigo leyendo

Cariños

Katy dijo...

Menuda pieza ese Pablo. Tengo ganas de saber como se sentirá en Malvarosa. Me imagino que estos amigos son incondicionales. ¿Y la familia, que opinará?
Me encanta como va la novela.
Bss. Wendy y buena semana

Citu dijo...

¿ Que pasara con Pablo ? Y ¿ Por que el acoso? Esta muy interesante sigue haber que le pasa Alba . Un beso y buena semana Wendy

Elizabeth Bowman dijo...

Me alegra no haber estado ausente demasiado tiempo como para perder el hilo de la historia. Sabes que disfruto mucho leyendo (es uno de mis grandes placeres, junto con el chocolate jejejejje) y sobretodo cuando la mano que dirige la pluma es una mano amiga como la tuya.

Pablo es el típico despreciable que ni come ni deja comer y que disfruta monopolizando la atención y la cordura de la gente descaradamente. Todas conocemos algún que otro Pablo en nuestras vidas, por desgracia. Suerte al menos el disponer de amigos como estos con los que Alba cuenta en estos momentos.

Un besito y me alegra estar de vuelta, aunque no al cien por cien (es imposible ajjajaja).

Cari Jiménez dijo...

A veces Alba me da la impresión de no ser una persona que ha luchado por su mundo, sino que se lo han dado muy resuelto, solo ha tenido que dejarse llevar... lo que vendría a ser una vida cómoda... y eso creo que no le viene bien a nadie... Y ahora, está en ese punto en el que tiene que tomar decisiones ella, a solas, libremente, y sin embargo le atormentan los fantasmas del pasado... ¿conseguirá deshacerse de ellos? o ¿Volverá a poner su destino en manos de otro hombre? Me tienes muy intrigada, amiga... Buen relato... Bss

CarmenBéjar dijo...

Uy, creo que me he perdido bastante de esta historia que va ya por el capítulo 6, Wen. Prometo ponerme al día.
Un besito veraniego

Roos dijo...

Yo también creo que con sólo alguna prenda o accesorio neón esta bien, el resto lo dejo a las más jovencitas, jaja
Gracias por visitarme preciosa, aquí feriadoooooooooooooooooo!
Buen lunes amiga!
Roos

mientrasleo dijo...

Avanza en el tiempo rápido la historia de Alba en sus comienzos independientes, no?
Se me hizo cortísimo el capítulo.
Besos

ILONA dijo...

Sigo la historia. Es interesante.

Saludos.

Barb Capisce dijo...

BUENISIMO! Te sigo desde el Club de las Escritoras. Espero leerte seguido. Besos!

princesa jazmin dijo...

Interesante que nos hayas contado un poquito acerca de la vida de Alba, la verdad es que Pablo parece ser todo un patán, veremos cuando se entere de la nueva situación de Alba.
Por suerte cuenta con estos dos caballeros para ayudarla con su nueva vida...
Ya quiero saber qué pasará en la Malvarrosa.
Un abrazo!
Jazmín.

40añera dijo...

Bueno ya me he puesto al día y solo quería decirte que me he enganchado totalmente así que ahora me he quedado a la espera del próximo
Un besote

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