domingo, 4 de julio de 2010

Suelta amarras Nina




Se reencontraron bajo las sabanas ávidos el uno del otro, sus bocas bebieron nectares, sus manos unidas en la pasión. Sabian que no habia esperanza y aún así se amaron con la ingenuidad de la primera vez, formaron su circulo privado no queriendo saber  que pocas horas más tarde la pena les corroeria.
Luchaban contra ello con toda la fuerza que la razón impone para sucumbir en la ternura como sí el destino no quisiera dejarles otra salida, desesperadamente se unian intentando luchar con la realidad, robandole minutos exclusivos a un tiempo corto que no serán capaces de volver a compartir
Sacrificar una vida de forma voluntaria ¿coraje o estupidez?

Esta narración me la ha inspirado las confesiones de mi amiga Nina, hemos crecido juntas así que nos podemos comunicar tan solo con la mirada. Nina no es enamoradiza pero cuando se enamora lo hace de forma que yo calificaria  como "camicaciana", este amor que la consume desde hace ya tiempo no tiene futuro y ella lo sabe sin embargo sigue fielmente amarrada a el, durante un tiempo se alejó e intentó dejarse querer pero le faltaron tragaderas y dimitió.

La tristeza de su mirada me lo dice todo y a mi se me encorajina el alma y le digo que no vale la pena inmolarse por razones ajenas que desde mi humilde opinión no tienen sentido ni me merecen credibilidad porque a nadie van a beneficiar.


¡Suelta amarras Nina!
Nina, escuchará la canción y fantaseara con compartirla con su amor maldito. Así es ella.

12 comentarios:

Ye. dijo...

cuántas veces nos involucramos en cosas que nos consumen y aún así nos amarran con toda la fuerza del mundo

besitos

murci dijo...

Triste pero bonito,precioso,Wendy, precioso.
Un besazo para Nina.

La Maga Maggie dijo...

Muy triste, y por desgracia desgarrador...sé lo que es y es infernal. Amar así, es tremendo. Pero el tiempo lo cura, poco a poco. a mi me lo decían y no lo creía. Cuando sueltas las amarras es cuando puedes empezar a dejar de sufrir, sólo entonces. Luego sólo es una pequeña cicatriz que escuece cuando la da el sol.

Un beso y ánimo a Nina!

Wendy dijo...

Y Sin embargo Ye, Maggie a veces la envídio porque considero que enamorarse de ese modo es un privilegio y que muchos no llegan a tener una relación tan cómplice y exlusiva.
Quiro pedirle a la vida que sea clmente y generosa con ellos.

Wendy dijo...

Murci, le daré a Nina ese beso, le hará sentir bien.

Benchijiguaagando dijo...

"El amor es tan ciego, que tiene más espinas que la corona del Señor"
besos muchos para ti y tu amiga

Ye. dijo...

ufff....envidiar...puede que sí, pero al final...es demasiado lo que hay que sufrir..

ay wendy...eres sagitario como yooo :)
¿de qué día?
o no? jajaja

jo..tengo insoominoo jjiij

buenas noches

Wendy dijo...

Si te sirve de consuelo Ye a mi en verano me cuesta mucho conciliar el sueño que por aquí hace mucho calor aunque hoy estoy de guardia así que la vigília es impuesta.
Soy del 21, interesante jajajja.
Lo envidiaba de forma teórica que no creo en el sufimiento gratuito, me gusta reir.
Besitos

Princesa Nadie dijo...

El amor profundo ciega y no nos deja ver más allá...Si tu amiga Nina es una romántica empedernida y apasionadano le va a ser facil olvidar ese amor que la hace sufrir...es más en su inconscientesiente un cierto placer con ese sufrimientoy se aferra a él esperando que algún día acabe como una heroina de novela decimonónica.
Yo sería como ella...tuve suerte y mi príncipe se cruzó en mi camino...estoy segura de que Nina también lo encontrará ,mientras intenta comprender su ceguera
La historia de Madame Bovary es tristemente fascinante...sientes una gran pena por ella cuando cierras el libro y su personaje ya te ha conquistado para siempre...
Pero no todas las historias de amor son tristes,me quedo con las de final feliz
Besos

Wendy dijo...

Princesa Nadie gracias por tu comentario, Nina es una mujer sensible pero no sensiblera así que sabrá encauzar su vida y yo espero compartir su alegría.
Muchos besos

Rosana dijo...

Yo una vez tuve mal de amores. Fui al médico porque todas las comidas me sentaban fatal y me dijo que si yo me daba un martillazo en el dedo, él me lo podría curar, pero si salía de su consulta y volvía a coger el martillo y a volverme a dar en el mismo dedo curado.... él no tendría la solución. Esas palabras se me quedaron grabadas y me ayudaron un poquito a superar mi angustia por mí misma. Sólo Nina puede mandar en su cabeza.
Animo Nina, tú también puedes!!

Wendy dijo...

Cierto Rosana en la mayoría de las ocasiones somos nosotros los que nos empeñamos en martirizarnos.
Sábio consejo el de tu médico :)

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