Hace apenas una semana que estoy en casa y sin darme cuenta se han ido esfumando los malos ratos finales que me toco vivir antes de empacar, me gusta crear y así lo quiero recordar, había que cerrar una etapa y lo hice, ya puedo desconectar y disfrutar.
Los días se han sucedido con rapidez, he ido arreglando las cosas farragosas que me quedaban y el fin de semana me lo he tomado libre para hacer lo que me apetecía, comer un buen arroz cerca del mar.
Ya no tengo esa extraña sensación que era la que me guiaba, hacía todo como por lotes para coronar una meta que era regresar, ya no es necesario, no he de regresar a ninguna parte, no tengo que echar de menos, estoy donde quiero y con quien quiero, puedo dejar que las cosas vayan transcurriendo sosegadamente, ya no importan tanto las fechas que hasta hace nada me martirizaban.Amanece un sábado lleno de luz, paseamos por la playa sin hablar solo me dejo llevar por estas emociones nuevas que tanto me están gustando, observo el oleaje y las nubes a lo lejos, para mañana anuncian lluvia y así parece que será, no me importa, con lluvia o sin ella me brilla la mirada con luz diferente, más clara, más confiada.
¡¡BON APETIT!!
Gracias, Chema.




