Hace ya unos días que el verano terminó dando paso al Otoño y he caído en la cuenta de que no he tenido ocasión de verlo, ando habitualmente por el asfalto y las aceras no me hablan de él.
Esta tarde he salido decidida a encontrarlo, me inquieta su no presencia.
Lo he buscado en un jardín pero solo he encontrado unas pocas hojas secas sobre el césped, eso no puede ser el otoño.
Sigo en su busca, cruzo el río para pasear por su vereda.
Por el camino me paro a saludar a los patos que nadan felices en sus aguas (contaminadas).
Les pregunto si han visto a Don Otoño y me responden que no aunque no parece importarles, ellos tienen un buen plumaje que les protege del frió y del calor.
Observo en la balaustrada del paseo otra pequeña muestra de Otoño, unos frutos y hojas secas, pero es un detalle insignificante, esto tampoco es lo que busco.
Tras la reja un gatito callejero ha encontrado su refugio y algún alma caritativa le deja agua y comida para que viva tranquilo.
Tras una breve charla sigo mi camino esperanzada, quizás un poco más adelante lo encuentre y para ello no dudo en hurgar en los rincones pero más que otoño parece descuido.
No me desanimo aunque caigo en la cuenta de que llevo una camiseta de tirantes, falda y sandalias y esto no es propio del fresco otoño, un poco mas adelante un arbusto me enseña sus hojas secas y me dice que el si está otoñenadose, le guiño un ojo.
No es suficiente, quiero algo más evidente, solo encuentro pequeños detalles tras mucho buscar y lo que me espera es definitivo, una pandilla de buganvillas luciendo coquetas sus colores.
Esta explosión de color y lozanía me desmotiva, aquí no lo voy a encontrar doy la vuelta y me dirijo a la ciudad, al asfalto, al bosque de semáforos, coches, peatones y escaparates.
Y sin esperarlo lo encuentro tras los cristales.
¿Acaso la ciudad es más sabia que la naturaleza?
Sigo encontrándolo.
Estoy confundida, no se que pensar, no es este el que busco, quiero hojas secas tapizando el suelo, colores ocres, rojizos y naranjas pero no tras los cristales.
Regreso a casa en busca del Sr Watson, el me ayudará con sus sabios consejos.
Me ha dicho que ahora no lo puedo encontrar, que he de buscarlo lejos de aquí.
Le voy a hacer caso en unos días partiré hacía otros lugares donde quizás tenga más suerte.
Para hacer tiempo me decido por ver una péli que hable de Otoño.












